Luces doradas, esculturas de fibras naturales y marcas que marcan tendencia: así se vive la Navidad en Las Rozas Village. Artesanía, estilo y planazo en un mismo paseo.

Estas fiestas llegan con una propuesta que mezcla artesanía, diseño y un toque de “esto tengo que subirlo a stories”. Coincidiendo con su 25 aniversario, Las Rozas Village cierra el proyecto Mano a Mano con Fibras Naturales, el capítulo final que estará hasta el 7 de enero y que viene a recordarnos que lo hecho a mano no es solo cosa de abuelas, sino también de artistas contemporáneos que saben lo que hacen (y mucho).

El Village se decora con fibras naturales, materiales biodegradables y piezas que tienen más trabajo detrás que la media de los TFGs del país. El punto central es el árbol artesanal de Berta Bucam & Cocol, una pieza construida a mano que combina tradición, estética actual y ese aire de “esto podría estar en un museo… pero me sirve también para decorar el feed”.

En la Glass House, Gabriela Sagarminaga presenta Columna erosionada – Baila – Monstuito, una escultura en esparto y médula que demuestra que los materiales vegetales pueden ser mucho más cool de lo que su nombre sugiere. Mientras tanto, Raúl del Chano convierte escaparates y otra Glass House en un mini paisaje invernal con cuerda de pita, mimbre y piedra. Básicamente: artesanía nivel experto, pero sin el típico rollo solemne.

Las calles se llenan de luces doradas y blancas que dan ese ambiente de “estoy en un videoclip navideño y todavía no lo sé”. Y entre paseo y paseo, aparece el clásico que nunca falla: el roscón de Cristina Oria, perfecto para quienes entienden que la Navidad también se celebra con azúcar.

Nuevas aperturas: el verdadero plot twist del paseo

Si lo tuyo es más el shopping que la contemplación estética, aquí viene lo bueno: esta temporada se suman al Village tres marcas que hablan (alto) el idioma de la moda actual.

Nude Project llega con su universo streetwear, ese que mezcla mensajes generacionales, prendas cómodas y la sensación de llevar algo que todo el mundo reconoce al instante. Básicamente: la marca favorita de quienes viven entre cafés, coworkings y playlists lo-fi.

A su lado, Eme Studios aterriza con su estética minimal, líneas limpias y prendas que parecen diseñadas para personas que dicen “no sigo tendencias” mientras siguen todas las tendencias. Su identidad, centrada en la artesanía contemporánea, encaja casi peligrosamente bien con el espíritu del Village este año.

Y sí, también se suma Birkenstock, para completar la santísima trinidad del calzado cómodo que funciona igual de bien en una escapada rural que en un look urbano que grita “aquí hay criterio”.

Entre fibras naturales, luces invernales y nuevas aperturas que marcan la moda que quieres, la propuesta navideña del Village invita a disfrutar desde otro lugar: menos postureo, más curiosidad; menos prisa, más paseo. Una Navidad artesanal, estética y con un toque irónico… como debe ser.