Identidad, riesgo y compromiso atraviesan el discurso de un artista que concibe el escenario como un lugar de verdad y resistencia cultural.
Desde muy temprano, Pablo Sevilla entendió que el escenario no era solo un lugar al que subirse, sino una forma de habitar el mundo. Actor, cantante y artista drag, su trayectoria se ha construido lejos de los recorridos previsibles, apostando por la formación constante, la versatilidad y una búsqueda incansable de la verdad escénica. A caballo entre el teatro, la música y el performance, Sevilla ha desarrollado una identidad artística que cuestiona etiquetas, desafía prejuicios y reivindica el cuerpo como territorio expresivo y político.
En esta conversación, el intérprete reflexiona sobre un oficio marcado por la precariedad, la resiliencia y la necesidad de conciliar arte e industria, al tiempo que defiende una práctica artística rigurosa y comprometida. Desde su experiencia en el drag como espacio de libertad y aprendizaje. Traza el retrato de un creador que entiende el éxito como permanencia, coherencia y responsabilidad con el público.
Trayectoria, identidad y escena
Coolturize Magazine: ¿Recuerdas el momento en el que entendiste que el escenario no era solo un lugar de trabajo, sino una forma de estar en el mundo?
Pablo Sevilla: Soy actor desde que nací. Recuerdo perfectamente cómo, desde que tenía 3 años, yo veía un lugar elevado y para mí era un escenario. Me subía a cualquier sitio para recitar poesías de Gloria Fuertes o Calderón de la Barca que me enseñaban en el cole o me leían en casa. La gente que pasaba se paraba alucinada, hacían hasta corrillos. Cuando terminaba, me bajaba, cogía la mano de mi madre y seguía paseando tranquilamente. Para mí interpretar es una manera de expresarme y descubrir el mundo que me ha acompañado siempre.
Coolturize Magazine: Tu carrera no sigue un camino recto ni cómodo. ¿Ha sido una elección consciente o una consecuencia natural de tus inquietudes artísticas?
Pablo Sevilla: Tiene que ver con muchos factores. No es una carrera fácil. Hay mucha precariedad, mucho intrusismo y yo diferencio mucho entre arte e industria. Mis inquietudes artísticas no siempre van ligadas al trabajo. Hay veces que estás en proyectos que te ayudan a sobrevivir, y otros que haces por pura pasión pero no te dan de comer. He estudiado interpretación, canto, danza, piano, interpretación en inglés en Londres, tengo nociones de maquillaje drag… Todas las disciplinas me han sido útiles porque cuanto más completo eres, más posibilidades tienes de trabajar. Y aún así a veces te encuentras sin poder elegir. Es un mundo muy duro y muy injusto. Lo que me mantiene conectado es la gente que confía en mí. Y cuando puedo elegir, soy muy consciente de mi privilegio.
Coolturize Magazine: Mirando hacia atrás, ¿qué decisiones han sido claves para convertirte en el actor que eres hoy?
Pablo Sevilla: Tener buenos referentes, rodearme de gente que cree en mí y que me ayuda a brillar. Irme fuera de España también me ayudó a enfocarme en el tipo de actor que quiero ser, lo que quiero conseguir y cómo. Yo animo a todo el mundo a salir de España un tiempo para ver el nivel y las dinámicas de trabajo que hay fuera. Fue una experiencia dura pero se aprende mucho, te da perspectiva. Además, cuento con el apoyo incondicional de mi familia, lo cual es una gran suerte.
Coolturize Magazine: ¿Hay algún papel que funcione como bisagra en tu trayectoria, un antes y un después?
Pablo Sevilla: Creo que el que he interpretando ahora. Es mi primer papel protagónico, tanto en Madrid como en gira, interpretando nada menos que a Miguel Hernández cantando canciones de Serrat. Está siendo una experiencia increíble y lo considero todo un hito en mi carrera. Ha sido una gran oportunidad a la que he llegado muy bien preparado.
Drag y actor: un mismo discurso
Coolturize Magazine: Durante años se ha intentado separar al actor “serio” del artista drag. ¿Cuándo decidiste no pedir permiso y asumir ambas facetas como parte del mismo relato creativo?
Pablo Sevilla: Meryl Stripper nació después de la pandemia. Yo ya había participado en obras como “Rocky Horror Burlesque Show” en el Teatro Reina Victoria, en las que interpretaba a personajes en drag. Es algo que disfruto mucho y que se me da especialmente bien. Me encanta la improvisación con el público y sacar mi lado más canalla. El drag ha sido (y sigue siendo tristemente para muchos) un arte muy denostado, condenado a los márgenes y al mundo de la noche. Poco a poco va ocupando un espacio más mainstream, pero todavía está muy segregado. Si haces drag, parece que no te pueden tomar en serio como actor, cantante, o lo que sea, con una identidad propia diferenciada de tu alter ego. Yo reivindico que cada uno pueda desarrollarse artísticamente como le dé la gana y dejemos a un lado los prejuicios y las etiquetas de la industria.

Coolturize Magazine: ¿Qué herramientas te ha dado el drag que hoy consideras imprescindibles como actor?
Pablo Sevilla: La capacidad de improvisación, la rapidez para solventar cualquier imprevisto, el arrojo y el coraje que requiere salir a actuar delante de según qué público, entender a la gente mucho más de cerca, tomarles la temperatura y adaptarme a lo que pidan de mí cada vez que actúo.
Coolturize Magazine: ¿Has tenido que luchar contra prejuicios dentro del propio sector teatral por tu identidad artística?
Pablo Sevilla: Luchamos contra prejuicios constantemente los que queremos pertenecer a la industria. Pero no solo con el drag, también por mi físico. Me consta que un director de teatro no me quiso ni hacer una prueba simplemente porque no quería “musculitos” en su compañía. Soy mucho más que un cuerpo y mucho más que un tipo de disciplina artística. De hecho creo que mi mayor virtud en el trabajo es la versatilidad.

Coolturize Magazine: ¿Sientes que el drag te ha permitido acceder a verdades escénicas que no habrías alcanzado desde una interpretación más convencional?
Pablo Sevilla: Completamente. De hecho me siento muy libre y conectado con el público. Soy mucho más consciente de lo que hago. Además en drag muchas veces tienes que luchar por tener el foco en según qué espacios, no es como el teatro o el cine, que la gente normalmente está en silencio mirando lo que haces. En drag tienes que ganarte la atención del público, y eso es una responsabilidad y un esfuerzo muy grande.
El drag ha sido (y sigue siendo tristemente para muchos) un arte muy denostado, condenado a los márgenes y al mundo de la noche.
Coolturize Magazine: Tu trabajo pone el cuerpo en el centro, no solo como instrumento sino como discurso. ¿Cómo ha evolucionado tu relación con él con los años?
Pablo Sevilla: Al principio veía mi cuerpo como una herramienta que debía ser moldeada para complacer la mirada del director o las exigencias del guión. Mi relación ha pasado de la estética a la presencia. Antes me preocupaba cómo se veía mi cuerpo; ahora me preocupa qué está transmitiendo. He aprendido que la verdadera potencia del actor no está en la perfección física, sino en la porosidad. Dejar que la emoción atraviese el cuerpo sin filtros. Es un proceso de soltar defensas: entender que mi cuerpo es el lugar donde ocurre la verdad del personaje, y eso requiere una entrega absoluta sin juzgarme desde fuera ni mantener un control rígido.
Coolturize Magazine: ¿Qué riesgos estás dispuesto a asumir hoy sobre el escenario que quizá no te habrías permitido al inicio de tu carrera?
Pablo Sevilla: Mi mayor riesgo siempre ha sido perder el control. Cuando empiezas, quieres que todo salga exactamente como lo ensayaste porque eso te da seguridad. Hoy, me permito entrar a escena viviendo al máximo el momento presente. Acepto lo que hay en mí y a mi alrededor en el momento de interpretar. Estoy dispuesto a que el error aparezca, a que la réplica de mi compañero me afecte de una forma inesperada y a adaptarme mucho más a lo que traigamos cada día. Ese riesgo de «hacer el ridículo» o de no ser «perfecto» es lo que hace que el teatro esté vivo. Hoy prefiero una verdad imperfecta que una técnica impecable pero muerta.
Coolturize Magazine: ¿Te interesa más la belleza o la verdad cuando construyes un personaje? ¿O van las dos juntas?
Pablo Sevilla: Siempre la verdad. Que va muy ligada con la belleza, porque si un trabajo es honesto, para mí es necesariamente bello, aunque sea una obra de Valle-Inclán. La técnica y la forma son necesarias, pero no pueden verse los engranajes ni los andamios del edificio. Sin eso, no se sostiene, pero sin verdad, no te atraviesa, no te llega. Se queda en algo bonito, y lo bonito es perecedero. Sólo la verdad permanece, sacude y transforma.

Para la libertad como punto de llegada
Coolturize Magazine: PARA LA LIBERTAD dialoga con Miguel Hernández, pero también parece condensar muchas de tus inquietudes artísticas. ¿La sientes como una obra de madurez?
Pablo Sevilla: Absolutamente. Creo que Miguel Hernández es un autor que te obliga a madurar a la fuerza. No sé si soy yo quien llega maduro a la obra, o si es la obra la que me está haciendo madurar a mí. Lo que sí es cierto es que condensa mi inquietud por un arte que tenga sentido social y humano, además de hacer llegar el mensaje a través del lenguaje universal de la música. En este proyecto no busco lucirme, sino «desaparecer» para que la gente vea la esencia de Miguel Hernández y el mensaje de la obra llegue.
Coolturize Magazine: ¿Qué has descubierto sobre ti mismo interpretando esta pieza que no sabías antes?
Pablo Sevilla: Me ha sorprendido descubrir lo mucho que resuenan en mí las inquietudes de otra época. Puede parecer que los conflictos de Miguel Hernández son lejanos, pero al encarnarlo he descubierto una rabia y una esperanza en mí que no sabía que estaban tan presentes. Me he dado cuenta de que mi compromiso con el arte no es solo vocacional, sino también profundamente humano. He descubierto que mi voz como actor cobra mucho más sentido cuando se pone al servicio de una lucha colectiva por la libertad.
Coolturize Magazine: ¿En qué lugar de tu trayectoria situarías este proyecto?
Pablo Sevilla: Lo sitúo en un lugar de consolidación. Tras cuatro temporadas y el paso por el Teatro Calderón, siento que este proyecto me ha dado un poso que no tenía antes. Interpretar a Miguel Hernández no es solo un reto actoral, es una responsabilidad histórica y artística. Para la Libertad me ha permitido demostrarme a mí mismo que puedo sostener esta carga emocional, manteniendo la frescura y el respeto por el poeta cada noche. Es el proyecto que ha dado sentido a todo mi aprendizaje anterior. Es muy raro que en la carrera de un actor coincidan un personaje tan icónico como Hernández, una música que forma parte de nuestro ADN como es la de Serrat, y una respuesta del público tan masiva. Para mí, representa el lugar donde el oficio se encuentra con la pasión personal. Después de tantas funciones y una gira tan intensa, este proyecto es el refugio donde he aprendido qué tipo de actor quiero ser: uno que comunica desde la verdad y el compromiso social.

Mirada profesional y contexto cultural
Coolturize Magazine: ¿Cómo ves hoy el panorama teatral para los artistas que trabajan otras muchas más facetas?
Pablo Sevilla: Siento que por fin se van rompiendo algunas etiquetas. El teatro de ahora es mucho más abierto y nos permite a los actores meternos en la música, en el movimiento o en la creación, así como muchos otros artistas, como drags, músicos, etc. subirse a un escenario e interpretar, y eso es fantástico. Pero ojo, ser versátil no significa hacer un poco de todo y en realidad no saber mucho de nada. Para mí, esto va de respeto: si te metes a explorar disciplinas nuevas, tienes que ser doblemente riguroso con tu formación. No vale con «cumplir». El público dedica su tiempo y su dinero a vernos, y creo que debería ser mucho más exigente con nosotros. Tenemos que ofrecer calidad real, no solo buenas intenciones. Me encanta que el panorama actual sea un terreno donde poder experimentar, pero siempre con los pies en el suelo y estudiando mucho. Al final, solo cuando dominas bien las herramientas puedes ser libre de verdad en el escenario y cumplir con la responsabilidad que tenemos con el espectador y con la profesión.
Coolturize Magazine: ¿Crees que el sistema cultural español abre las puertas a la gente joven o potencia más el arte adulto de los actores y actrices de antes?
Pablo Sevilla: Es un tema complejo. Por un lado, tenemos la suerte de contar con una generación de actores y actrices “de siempre” que son referentes y que sostienen la industria. Ese arte adulto es necesario, porque el teatro también es memoria. Pero, si te soy sincero, al sistema todavía le cuesta mucho abrir las puertas a la gente joven con proyectos ambiciosos. A veces parece que para que te den una oportunidad de peso tienes que haber pasado mil filtros, haber trabajado en alguna plataforma internacional o esperar a tener cierta edad. Hay muchísimo talento joven, gente preparadísima y con un proyecto claro, que se queda en el camino porque el sistema prefiere ir a lo seguro.
Creo que el equilibrio sería lo ideal: no se trata de quitar a los que están, sino de confiar más en la mirada de los nuevos. El sistema debería arriesgarse un poco más con nosotros, darnos esos espacios de calidad y no solo proyectos pequeños o precarios.
Al final, los jóvenes de hoy somos los que vamos a mantener vivo el arte y la industria del mañana, y para eso necesitamos que nos dejen pasar, no solo que nos miren desde lejos.
Coolturize Magazine: ¿Qué significa hoy “triunfar” para ti como actor?
Pablo Sevilla: Vivir de mi oficio con dignidad y coherencia. Y permanecer. En una profesión tan inestable, el verdadero éxito es poder mirar atrás después de varios años y ver que sigues aquí, que el teléfono sigue sonando y que has sido capaz de construir una carrera paso a paso. No entiendo el triunfo como un momento de explosión o de fama repentina, sino como la carrera de fondo de quien respeta su oficio y consigue que su trabajo sea su modo de vida. Triunfar es tener la libertad de elegir proyectos que te llenen el alma y llegar a casa con la satisfacción de haber sido honesto con el público y contigo mismo. Si al terminar una función alguien se va a casa un poco más emocionado o con una idea nueva en la cabeza, eso es el verdadero éxito; el resto es solo ruido de fondo.
Triunfar también es entender que mi valor como persona no depende de mi último casting. Durante mucho tiempo nos enseñan que el éxito es estar en todas partes, pero hoy creo que el verdadero triunfo es tener la calma de saber que estás trabajando bien, que te estás formando con rigor y que estás rodeado de la gente adecuada. Éxito es tener el respeto del público, de tus compañeros y trabajar en equipo con gente a la que admiras.
Cierre personal
Coolturize Magazine: ¿Hay algo que te sigue produciendo vértigo antes de salir a escena?
Pablo Sevilla: Lo que siempre me produce vértigo, por muchas funciones que llevemos, es la responsabilidad del primer silencio. Ese momento justo antes de empezar. Me da vértigo pensar que tengo que estar a la altura de la verdad del personaje en esa función concreta. Es un respeto casi sagrado por mi trabajo y por el espectador; ese pequeño miedo a no ser “suficiente” es lo que me mantiene alerta y me obliga a salir a escena con el corazón en la mano, sin guardarme nada.
Coolturize Magazine: Si tuvieras que definir tu carrera hasta ahora con una palabra, aunque no sea cómoda, ¿cuál sería?
Pablo Sevilla: Resiliencia. La elijo porque en mi carrera ha habido momentos de mucha incertidumbre y puertas que se cerraban cuando más necesitaba que se abrieran. Todo lo que he logrado, incluido este proyecto sobre Miguel Hernández, ha sido gracias a la capacidad de perseverar, de resistir, de demostrar, de adaptarme y de volver a levantarme con más ganas cada vez que las cosas se ponían difíciles. Aunque tengo mucho que agradecer a la gente que ha confiado en mí, nadie me ha regalado nada. Estar hoy aquí, después de todo, es la prueba de que esa resiliencia ha valido la pena.

Coolturize Magazine: ¿Qué tipo de actor te gustaría seguir siendo dentro de diez años?
Pablo Sevilla: Me gustaría seguir siendo un actor que antepone la verdad y el rigor a cualquier otra cosa. No aspiro a estar en todas partes, sino a ser ese tipo de profesional en el que los directores y el público confían porque saben que, si estoy en un proyecto, va a haber calidad y compromiso. Me imagino como un actor con la misma curiosidad que tengo hoy, pero con un poso de experiencia que me permita seguir indagando a fondo en todos los personajes y proyectos que lleguen.
Mi meta es no perder nunca el respeto por el escenario y seguir siendo alguien que, pase lo que pase, nunca deja de formarse ni de cuestionarse.
Coolturize Magazine: ¿Hay algo que a Pablo Sevilla le quede por hacer y le haría mucha ilusión?
Pablo Sevilla: Me apasiona el poder de transformación del actor, y es algo que tristemente la industria sólo reserva a actores ya consagrados. Desaparecer totalmente tras otra voz, una buenísima caracterización, una corporalidad antagónica a la mía, sería un sueño. Además, me apetece mucho dar el salto definitivo al audiovisual con un gran proyecto. Ya he hecho cosas en cine y televisión, pero siento que todavía no he tenido la oportunidad de defender un personaje protagonista que me permita demostrar todo lo que puedo aportar a una historia en pantalla. Es un reto que tengo pendiente y que busco con mucha seguridad.
Coolturize Magazine: ¿Algún proyecto que se venga pronto que nos puedas adelantar?
Pablo Sevilla: La verdad es que estoy en un momento de mucha actividad creativa. Ahora mismo estoy volcado en el lanzamiento de mi primera canción original, un proyecto muy personal donde he puesto mucha energía y que me tiene muy ilusionado porque es otra forma de contar quién soy. Está compuesta por Daniel Molina, el director musical de Para la Libertad.
En cuanto a la interpretación, tengo por delante un casting muy potente para una serie que me motiva muchísimo; son esos procesos que requieren tiempo y foco porque el proyecto lo merece. Mi idea es seguir compaginando mi faceta musical con la interpretación, seleccionando muy bien los pasos que doy para que lo próximo que llegue sea un reto a la altura de lo que busco.
Voy a estar representando, temporada, obras clásicas como La dama boba, El perro del hortelano, Don Gil de las calzas Verdes, La francesa Laura… en el corral de Cervantes, en Nave de Terneras de Matadero y en en el corral de comedias de Almagro. Esto es todo un reto ya que me enfrento al texto en verso y a diferentes personajes pero con muchísimas ganas de estar donde quiero estar y hacer lo que más me apasiona.

