Desde Ron Barceló saben que la tradición no está reñida con la experimentación. Y con el lanzamiento en España de Maple Cask, la marca dominicana vuelve a demostrarlo. Presentado oficialmente en Madrid el pasado 19 de febrero, este nuevo ron culmina la colección Rare Blends y propone un viaje sensorial donde la calidez del Caribe se cruza con la elegancia de los bosques del norte.
Rare Blends: el laboratorio creativo de Barceló
Maple Cask forma parte de Rare Blends, una colección limitada que explora cómo diferentes maderas del mundo influyen en el carácter del ron. En este caso, la protagonista es la madera de arce, poco habitual en destilados, que aporta un matiz inesperado y sofisticado al conjunto.
Se trata, además, de la referencia más experimental de la firma hasta la fecha. Es la única de su gama destilada en alambique de cobre, un método tradicional que permite mayor control aromático desde el origen. A ello se suma un doble proceso de envejecimiento: primero en barricas de roble y, posteriormente, en arce. Un diálogo entre tradición dominicana e innovación contemporánea.
El resultado es un ron de cuerpo untuoso, textura sedosa y una complejidad aromática que se despliega poco a poco: caramelo, ciruela, vainilla, frutos secos y una delicada nota de miel de arce que envuelve todo el conjunto. Un final largo, cálido y elegante que confirma que aquí no hay nada improvisado.
Disponible a partir del 1 de marzo en Amazon y en el Club Gourmet de El Corte Inglés, con un precio recomendado de 50 euros, Maple Cask se presenta como una edición pensada para quienes buscan algo más que una bebida: una experiencia.
Lo probamos: una experiencia en primera persona
Confieso que me acerqué a Maple Cask con curiosidad, pero también con cierto escepticismo. El arce sonaba interesante, sí, pero ¿realmente marcaría la diferencia? Bastó servir la primera copa para despejar dudas.
En nariz, lo primero que aparece es una dulzura amable, nada empalagosa. Hay caramelo y vainilla, pero también un fondo tostado que recuerda a madera caliente y frutos secos. Al primer sorbo, la textura sorprende: es suave, casi cremosa, y se desliza sin esfuerzo.
En boca, las notas se ordenan con precisión. Primero la vainilla, y al final ese toque sutil de miel de arce que no invade, sino que acompaña. No es un ron que busque impresionar a gritos, sino que conquista por capas, por matices. Es de esos que invitan a bajar el ritmo, a alargar la conversación, a volver a la copa sin darse cuenta.
Probado solo, sin hielo ni mezclas, es donde realmente se entiende su propuesta: equilibrio, profundidad y una elegancia poco habitual en este rango de precio.
Una colección para paladares inquietos
Con Maple Cask, Barceló cierra una trilogía que ya incluye Porto Cask, finalizado en barricas de Oporto Tawny, y Mizunara Cask, elaborado con la exclusiva madera japonesa. Tres interpretaciones distintas de una misma esencia, pensadas tanto para amantes del ron como para coleccionistas.
Cada una demuestra que la marca no se conforma con repetir fórmulas, sino que apuesta por reinterpretar su identidad desde la experimentación.
Raíces dominicanas, mirada global
Fundada en 1929 en República Dominicana, Ron Barceló es el único ron dominicano elaborado directamente a partir del jugo de caña de azúcar, lo que explica su suavidad característica. Hoy, con presencia en más de 70 países y liderazgo en España, sigue construyendo su prestigio desde la calidad y la innovación.
Maple Cask no es solo una nueva referencia: es una declaración de intenciones. Un recordatorio de que el ron también puede ser territorio creativo, sensorial y emocional. Y, sobre todo, una invitación a descubrir que, a veces, los mejores viajes empiezan en una copa.

